“A la tarde, entre las 17 y las 17. 15, escuché el sonido de un chico. Eran gritos desesperados, salí de mi casa y me puse a ver si venía alguien”. Según relató el testigo, volvió a cruzarse con Benítez durante la tarde, cerca de las 19.30, antes de entrar a buscar en el monte. “Él bajaba de una camioneta, yo estaba atrás, abrió una tranquera y corrió hacia el campo”, recordó.
Del mismo modo, dijo que al día siguiente recorrió a caballo la zona del eucaliptal de donde oyó los gritos frente a su casa. “Busqué hasta el mediodía”, contó.
Cuando la defensa le volvió a consultar por lo que escuchó (tono y contenido), Escobar remarcó: “Fue el grito de una criatura, como si se le hubiera tapado la boca”. Además, explicó que el sonido le llegó de una distancia de 200 metros, “cortando derecho hacia el campo”.
En otro momento de la declaración de Escobar, el abogado Enzo Di Tella (defensor de Benítez) le marcó una contradicción en cuanto al horario de los gritos. El cuestionamiento giró respecto a su testimonio en la instrucción, donde mencionó que lo que escuchó fue entre las 18 y las 19.
El testigo admitió su confusión en la primera instancia, pero aclaró: “Fue más temprano, en ese horario (18-19) ya llegaron los policías y los bomberos. Los gritos fueron antes, era de día todavía”.