El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una flexibilización parcial de los créditos en dólares para empresas, una medida que permitirá a los bancos destinar hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera al financiamiento de personas jurídicas.
La medida apunta a ampliar las alternativas de financiamiento para el sector privado, especialmente frente a las elevadas tasas de interés en pesos. Según explicó Caputo, distintos sectores productivos venían reclamando mayor flexibilidad para acceder a préstamos en dólares.
El ministro señaló que el objetivo es que las empresas puedan contar con una opción de financiamiento a una tasa razonable y que los dólares depositados en el sistema bancario encuentren un destino productivo. También consideró que una mayor demanda de créditos en moneda extranjera podría contribuir a reducir las tasas de los préstamos en pesos y favorecer la actividad y el empleo.
De acuerdo con los datos difundidos por el Ministerio de Economía, los depósitos privados en dólares pasaron de USD 14.100 millones en diciembre de 2023 a USD 40.300 millones actualmente.
En el mismo período, los préstamos en dólares aumentaron de USD 3.700 millones a USD 24.600 millones. La proporción de depósitos que financia préstamos en moneda extranjera pasó, además, del 26% al 61%.
Hasta ahora, el acceso al crédito en dólares estaba principalmente concentrado en empresas que generaban ingresos en esa moneda. Con el nuevo esquema, podrán acceder otras personas jurídicas, aunque bajo condiciones prudenciales específicas.
La flexibilización será implementada mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y estará acompañada por una nueva regulación del Banco Central.
El esquema establece mayores exigencias de capital para las entidades financieras y obliga a los bancos a evaluar la capacidad de repago de las empresas frente a distintos escenarios de variación del tipo de cambio. Además, estos préstamos tendrán una ponderación de riesgo superior para los límites de exposición crediticia.
El Gobierno aclaró que se mantendrán tres pilares del régimen: los préstamos estarán destinados a personas jurídicas, continuará la obligación de liquidar los créditos y seguirán vigentes las restricciones destinadas a limitar la exposición del sistema financiero al sector público en moneda extranjera.
Caputo defendió la decisión como una herramienta para ampliar el crédito, reducir costos financieros y darle mayor dinamismo a la economía, mientras el Banco Central deberá establecer las condiciones macroprudenciales para limitar los riesgos asociados al endeudamiento en dólares.
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