El Gobierno de Javier Milei comenzó a revisar su estrategia política luego de la derrota sufrida en el Senado, un resultado que encendió las alarmas en la Casa Rosada y llevó al oficialismo a buscar una mayor coordinación con gobernadores y sectores opositores dialoguistas.
La derrota parlamentaria fue interpretada dentro del Gobierno como un punto de inflexión. La percepción oficial es que la oposición comenzó a recuperar iniciativa y que La Libertad Avanza ya no enfrenta un escenario en el que compite prácticamente sin rivales organizados.
En ese contexto, Karina Milei tomó un rol central en la búsqueda de acuerdos políticos. Uno de sus primeros movimientos fue comunicarse con el expresidente Mauricio Macri, en una conversación que abrió la posibilidad de retomar negociaciones entre La Libertad Avanza y el PRO de cara al armado electoral de 2027.
Además, el Gobierno evalúa avanzar con gestos hacia los gobernadores, entre ellos el envío de fondos a las provincias y una mayor apertura para acompañar proyectos impulsados por sectores de la oposición dialoguista en el Congreso.
En las últimas semanas, dirigentes de ambos espacios trabajaron para recomponer el vínculo. En ese marco, representantes del PRO y del oficialismo tienen previsto reunirse en la Casa Rosada para avanzar en conversaciones sobre un eventual entendimiento electoral.
El macrismo, sin embargo, busca señales concretas antes de avanzar en un acuerdo. El objetivo es definir las condiciones de una eventual alianza sin resignar protagonismo dentro del armado opositor al peronismo.
El escenario político se combina con una creciente preocupación dentro del oficialismo por la situación económica y, especialmente, por el poder adquisitivo y la economía cotidiana.
En la mesa política del Gobierno comenzaron a aparecer planteos vinculados con tarifas, transporte y morosidad, mientras el resultado de la inflación de julio también genera expectativa. El dato oficial del IPC será difundido este jueves por el INDEC y las estimaciones ubican la variación mensual alrededor del 2%.
Pese a estas inquietudes, el Gobierno sostiene que no contempla un giro en su programa económico. La discusión interna pasa por encontrar mecanismos para mejorar la situación de los hogares sin modificar los principales lineamientos del modelo impulsado por Milei.
En la Casa Rosada también siguen de cerca las encuestas de intención de voto. Según los sondeos mencionados en el análisis político, Milei mantiene un nivel de apoyo que se ubica entre el 36% y el 41%, aunque el oficialismo reconoce que el escenario podría cambiar si la oposición logra ordenar sus espacios y presentar una alternativa competitiva.
Por eso, el Gobierno comenzó a priorizar la construcción de acuerdos y alianzas. La estrategia apunta a recuperar fortaleza parlamentaria, acercarse a los gobernadores y avanzar en un armado electoral que permita a La Libertad Avanza llegar con mayores respaldos a las elecciones de 2027.

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