La ciudad española de Ceuta atraviesa una grave crisis migratoria tras el ingreso masivo de personas desde Marruecos. Según las autoridades, más de 20.000 migrantes lograron cruzar la frontera en las últimas horas, mientras continúan los operativos para controlar la situación y agilizar las devoluciones de quienes ingresaron de manera irregular.
El balance de víctimas también se agravó. En las últimas actualizaciones oficiales, la cifra de fallecidos ascendió a 19 migrantes, la mayoría de ellos mientras intentaban llegar a territorio español por vía marítima. Equipos de rescate y fuerzas de seguridad continúan desplegados en la zona.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, responsabilizó a las redes de tráfico de personas por la avalancha migratoria y anunció que se acelerarán los procedimientos de identificación y repatriación. Además, destacó la cooperación con Marruecos para restablecer el control en la frontera.
Mientras tanto, miles de migrantes permanecen en Ceuta sin alojamiento suficiente, lo que generó una fuerte presión sobre los servicios de emergencia y abrió un debate político en España y en la Unión Europea sobre la gestión de las fronteras exteriores del bloque.




