Las intensas precipitaciones registradas durante las últimas semanas en Corrientes dejaron las napas freáticas y las cuencas hídricas con escasa capacidad de absorción, un escenario que preocupa a los especialistas ante la posible llegada de un evento de El Niño de gran intensidad durante los próximos meses.
De acuerdo con los análisis climáticos más recientes, existe una alta probabilidad de que el fenómeno se consolide durante 2026 y se extienda hasta el verano de 2027. En ese contexto, Corrientes aparece entre las provincias con mayor riesgo de registrar lluvias superiores a los valores normales, lo que podría provocar nuevos anegamientos, desbordes de ríos y complicaciones para la producción agropecuaria y la infraestructura.
Los especialistas recuerdan que cerca del 38% del territorio correntino está cubierto por ambientes acuáticos en condiciones normales, una característica que incrementa la vulnerabilidad frente a excesos hídricos. Si las precipitaciones aumentan de manera sostenida, podrían expandirse rápidamente las áreas inundadas y afectar tanto a zonas urbanas como rurales.
Ante este panorama, recomiendan reforzar el monitoreo meteorológico y avanzar con medidas preventivas para reducir el impacto de un eventual episodio de El Niño de gran magnitud, considerado por algunos modelos climáticos como uno de los más intensos de las últimas décadas.


2.png)
2.png)
