La víctima fue trasladada al Hospital Municipal con un presunto cuadro de broncoaspiración. Llegó a las 16.50, sin signos vitales. Y a pesar de que el personal médico realizó maniobras de reanimación durante 40 minutos, no lograron salvarla. Murió una hora más tarde, a las 17.53, según consignó el diario La Capital.
De acuerdo a lo que trascendió, la madre, de 44 años, explicó ante los médicos que su hija se habría broncoaspirado mientras tomaba la mamadera.
Tras constatar su fallecimiento, el hospital dio aviso a la Policía y se iniciaron las actuaciones correspondientes. La investigación quedó a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°4 de Pinamar, quien abrió un expediente por averiguación de causales de muerte.
Qué reveló la autopsia
El informe preliminar de la autopsia concluyó que la nena murió a raíz de una asfixia obstructiva que derivó en una severa falta de oxígeno en sangre (hipoxemia) y, posteriormente, en un paro cardíaco.
El informe fue realizado en la Morgue Judicial de Pinamar y ya se encuentra en poder del fiscal Juan Pablo Calderón, a cargo de la causa.
Tras recibir el resultado, el funcionario judicial resolvió no entregar por el momento el cuerpo de la menor a sus familiares y ordenó que la autopsia fuera incorporada de inmediato al expediente para continuar con el análisis de las pruebas reunidas.
El escrito forense determinó que se trató de una muerte de carácter no traumático, al no encontrarse lesiones compatibles con violencia física.
No obstante, la causa sigue caratulada como averiguación de causales de muerte y los investigadores buscan determinar con precisión qué desencadenó el cuadro y si existió algún factor externo que haya incidido en el desenlace.
Este viernes la mamá y el papá de la nena fueron trasladados a una comisaría para ser indagados y podrían quedar detenidos.
El antecedente que vuelve a estar bajo la lupa
La muerte de la nena reavivó un caso que había conmocionado a la ciudad costera. En 2018, la madre fue absuelta en un juicio por la muerte de Yazmín, su bebé de 11 meses que falleció en Mar del Plata en 2016.
En aquel momento, ella y quien era su pareja en ese entonces abandonaron la casa en la que vivían y permanecieron varios días ocultos, mientras eran intensamente buscados. Sin embargo, una semana después, se entregaron.
Por esa causa estuvieron detenidos durante casi dos años y siempre sostuvieron su inocencia. Pero el expediente tuvo una fuerte repercusión pública.
Durante el juicio también se analizó la muerte de otra hija de la mujer, una beba de seis meses que había fallecido en 2013. Los jueces Juan Manuel Sueyro, Mariana Irianni y Fabián Riquert evaluaron los informes médicos y descartaron lesiones traumáticas o indicios de abuso sexual. En ambos casos, las muertes fueron atribuidas a complicaciones respiratorias.
Finalmente, un tribunal concluyó que no existían pruebas para condenarlos y que no se había podido acreditar que las muertes hubieran sido consecuencia de maltrato o abuso.
En paralelo, la Justicia de Familia intervino sobre el grupo familiar y dispuso distintas medidas de protección para los otros hijos de la mujer, entre ellas que fueran ingresados en hogares o fueran adoptados