Una de las escenas más emotivas de la Bienal Internacional de Esculturas se vivió con la representación de la Virgen María realizada por una artista chaqueña, que volvió a encarnar ese papel después de diez años. La puesta en escena despertó una conmovedora reacción entre los asistentes, quienes se acercaron espontáneamente para abrazarla, rezar y agradecerle en un clima cargado de emoción.
La intervención artística se desarrolló en el predio de la Bienal, en Resistencia, donde miles de personas participan de las distintas propuestas culturales que forman parte del tradicional encuentro internacional. Lo que comenzó como una performance terminó convirtiéndose en un espacio de encuentro y reflexión para cientos de familias.
Los abrazos, las lágrimas y los gestos de fe marcaron una de las postales más recordadas de esta edición, reflejando el fuerte vínculo entre el arte y la espiritualidad que también tiene lugar dentro del evento. La protagonista destacó que nunca imaginó una respuesta tan masiva y aseguró que vivió un momento inolvidable.
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