Corrientes fue incluida en el plan nacional de incorporación de sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías de última generación, una medida que apunta a fortalecer el sistema eléctrico y reducir la probabilidad de cortes durante los períodos de mayor consumo.
La iniciativa fue oficializada por la Secretaría de Energía de la Nación a través de la Resolución 155/2026, que adjudicó un total de 700,5 megavatios (MW) distribuidos en 20 proyectos ubicados en siete regiones del país. De ese total, 210,5 MW estarán destinados a Corrientes, mientras que Misiones recibirá 50 MW y la región Chaco-Formosa contará con otros 161,5 MW.
Los proyectos incorporarán sistemas BESS (Battery Energy Storage System), una tecnología que permite almacenar energía y liberarla rápidamente cuando aumenta la demanda o se producen fallas en la red. De esta manera, se busca aportar mayor flexibilidad al sistema eléctrico y disminuir el riesgo de interrupciones del servicio.
La inversión prevista para esta primera etapa asciende a 700 millones de dólares. Las adjudicaciones fueron otorgadas a cinco empresas: Genneia, DQD Energy, 360 Energy Solar, Aluar e Intermepro, luego de un proceso licitatorio que recibió 235 ofertas por más de 8.300 MW, superando ampliamente la potencia inicialmente prevista.
Desde el Gobierno nacional destacaron que este esquema permitirá mejorar la confiabilidad del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), garantizando una respuesta más rápida ante variaciones de la demanda y reforzando el abastecimiento eléctrico para usuarios residenciales, comerciales e industriales.
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