A pesar de la gravedad de la acusación inicial, la justicia de Gran Bretaña desestimó la denuncia de forma categórica al comprobar que no había elementos que la respaldaran.
El propio colegiado había hecho su descargo público en los medios de su país, manifestando el dolor que le causaba la difamación. “Me entristece mucho haber sido acusado injustamente. Cooperé plenamente con la investigación policial y fui completamente transparente”, había expresado al periódico De Telegraaf, sin ocultar su frustración por la inflexible postura de la FIFA de dejarlo sin la cita mundialista.
Dieperink había debutado en la Eredivisie en 2017 y fue árbitro VAR durante la Eurocopa 2024. Su baja obligó a la FIFA a convocar al francés Willy Delajod, quien terminó ocupando su lugar en el Mundial 2026 e integró el equipo arbitral del partido entre Argentina y Egipto por los octavos de final.