El fiscal federal Sergio Mola resolvió incorporar a la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Martín Insaurralde y su exesposa, Jésica Cirio, los dólares que aparecen en los videos grabados en un vestidor y difundidos semanas atrás. Para la fiscalía, el dinero formaba parte del patrimonio de la expareja y deberá ser justificado en el marco de la causa judicial.
La investigación buscará determinar cuál fue el destino de esos fondos, dónde se encuentran actualmente o si fueron invertidos. Una de las principales hipótesis es que el dinero habría quedado bajo la administración de presuntos testaferros vinculados a los imputados.
Como parte de las nuevas medidas de prueba, Mola solicitó al juez federal Luis Armella un entrecruzamiento de llamadas telefónicas entre Insaurralde, Cirio y otras personas investigadas para reconstruir posibles vínculos y movimientos relacionados con el dinero. El fiscal también pretende analizar la geolocalización, los registros de comunicaciones y otra información tecnológica para avanzar en la causa.
Según la investigación, los fajos de billetes registrados en los videos corresponderían a una suma cercana a los 10 millones de dólares. La fiscalía intentará establecer la trazabilidad de ese dinero y determinar si fue utilizado para adquirir bienes o canalizado mediante terceros.
Las nuevas medidas judiciales generaron planteos de nulidad por parte de las defensas de los imputados, que cuestionaron el acceso a la información telefónica por considerar que vulnera garantías procesales. Sin embargo, la fiscalía rechazó esos argumentos e insistió en la necesidad de profundizar la investigación para esclarecer el origen y el destino de los fondos.

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