La eliminación de Marruecos del Mundial 2026, tras caer 2-0 frente a Francia en los cuartos de final, derivó en una ola de disturbios en distintas ciudades de Europa. Los episodios más graves se registraron en Francia, aunque también hubo enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en Inglaterra y los Países Bajos.
En territorio francés, el Ministerio del Interior desplegó un operativo extraordinario con unos 40.000 efectivos policiales, de los cuales 5.000 fueron destinados a París, ante el temor de nuevos incidentes. A pesar del fuerte dispositivo, grupos de manifestantes protagonizaron incendios de vehículos, destrozos en la vía pública y enfrentamientos con la Policía, que respondió con gases lacrimógenos y detenciones. Más de 800 personas fueron arrestadas durante los operativos.
Los disturbios también se extendieron a Londres y a ciudades de los Países Bajos, especialmente La Haya, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, además de daños al mobiliario urbano y vehículos incendiados.
En Francia, además, las celebraciones posteriores al triunfo de la selección nacional quedaron marcadas por una tragedia. Una adolescente de 17 años murió al caer de un camión que participaba de una caravana festiva y ser atropellada por el mismo vehículo. El conductor fue detenido mientras la Justicia investiga las circunstancias del hecho.
Las autoridades europeas mantienen reforzados los operativos de seguridad ante la posibilidad de nuevos incidentes durante los próximos partidos del Mundial, especialmente en ciudades con importantes comunidades de origen marroquí.


2.jpg)
_(13)1.png)
