Cuba, sumida en una fuerte crisis económica con escasez de alimentos, medicinas y una inflación galopante, sufre de frecuentes apagones parciales. El de este lunes es el tercer corte general en los últimos seis meses, pero el octavo desde finales de 2024.
La producción de electricidad del país depende principalmente de siete centrales térmicas obsoletas, algunas de las cuales llevan más de 40 años en explotación y sufren averías frecuentes o deben parar para mantenimiento, así como de una red de generadores de respaldo alimentados con diésel importado.
Para reducir su dependencia del petróleo y superar la crisis energética, el gobierno cubano ha invertido fuertemente en energía solar, con la ayuda de China, entre otros.
Entre 2025 y principios de 2026, se instalaron 56 parques solares fotovoltaicos en Cuba, que generan más de 1.000 MW, lo que representa el 10% de la producción total de electricidad del país.
A finales de 2024, esta cifra se situaba en el 3%. Las autoridades esperan alcanzar el 15% para finales de 2026.