Poco antes del comunicado oficial, Donald Trump confirmó desde el Despacho Oval de la Casa Blanca que solicitó una revisión a la FIFA y que llamó a Infantino por la sanción que pesaba sobre Balogun, que le impedía jugar el partido contra Bélgica, y consideró que se realizó fuera de los protocolos del VAR.
“Pedí una revisión porque no pensé que fuera falta, y ya sabes, repito, soy bueno en estas cosas. No pensé que fuera ni siquiera infracción, pensé que eran dos grandes atletas corriendo a toda velocidad que chocaron entre sí y se enredaron, eso no fue un tipo golpeando a alguien en la cara ni nada por el estilo”, dijo Trump.
“Una cosa es sancionar a alguien por un partido, pero ¿cómo se le sanciona por un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto. No se puede hacer eso. Así que sí, solicité una revisión por parte de la FIFA”, aseguró el mandatario
Trump dijo que la revisión por parte del árbitro brasileño Raphael Claus a la entrada de Balogun al bosnio Tarik Muharemović se hizo en cámara lenta, algo que dijo que no debería haber ocurrido, aunque reconoció que hasta ahora no sabía que “eso fuera algo importante”.“Dicen que no las muestran en cámara lenta, y yo nunca me había dado cuenta de eso. Nunca había oído hablar de eso antes, de que no está permitido revisarlas en cámara lenta, pero es es muy diferente”, apuntó.
La reacción de Bélgica y la UEFA
La decisión de la FIFA de retirar el partido de sanción a Balogun permitirá al delantero del Mónaco jugar el partido de octavos hoy en Seattle ante Bélgica, cuya federación (RFBA) afirmó que tomará todas las medidas necesarias para revertir la retirada de la sanción.
La RFBA envió un correo a la FIFA que se interpreta como una solicitud de apelación, mientras que la UEFA aseguró en un comunicado que se cruzó “una línea roja” con la decisión que compromete el trato justo e igualitario a todos los equipos en la competición.