La inclusión de Paredes permitiría armar un mediocampo mucho más equilibrado y posicional. Con Leandro como eje de contención, Alexis Mac Allister podría jugar más suelto, lejos de la zona de presión defensiva inmediata y liberado de la excesiva responsabilidad del retroceso. A su vez, este reordenamiento estratégico serviría para soltar un poquito más a Enzo Fernández, permitiéndole romper líneas, asociarse con Messi y pisar el área rival con la dinámica que lo caracteriza.
El llamado de atención ya sonó. Ahora la pelota la tiene Scaloni: mover las piezas a tiempo, refrescar la dinámica del mediocampo y ajustar las tuercas defensivas será la diferencia entre sufrir una despedida prematura o avanzar con paso firme frente a Egipto en los octavos de final.