Las tradicionales charlas técnicas de larga duración parecen haber quedado atrás. El desafío para los entrenadores ya no pasa únicamente por transmitir conceptos futbolísticos, sino por lograr que sus jugadores mantengan la atención y comprendan el mensaje en un contexto marcado por la inmediatez y el consumo de contenidos breves.
La reflexión cobró fuerza luego de que Marcelo Bielsa revelara que, durante su ciclo al frente de la selección de Uruguay, los futbolistas le solicitaron reducir la duración y la frecuencia de las reuniones tácticas, además de disminuir el uso de videos. El entrenador aceptó esos cambios como una forma de adaptarse a las nuevas dinámicas del plantel.
El planteo abrió un debate más amplio sobre la evolución de la comunicación en el deporte de alto rendimiento. Para muchos entrenadores, captar la atención durante varios minutos se convirtió en una tarea cada vez más compleja, lo que obliga a sintetizar conceptos, priorizar mensajes claros y utilizar herramientas más dinámicas para enseñar.
Lejos de tratarse de una cuestión exclusivamente futbolística, especialistas sostienen que el fenómeno también se observa en ámbitos educativos y laborales, donde la sobreexposición a estímulos digitales modificó los tiempos de concentración y la manera de incorporar información.
En ese contexto, la experiencia de Bielsa refleja un cambio de época: incluso uno de los entrenadores más reconocidos por la profundidad de sus análisis y el uso intensivo de videos debió adaptar sus métodos para mantener la efectividad de su mensaje dentro del vestuario.
Fuente: La Nación.
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