La iniciativa promueve activamente el patrimonio cultural inmaterial de la comunidad, atrae de forma directa a corrientes de turistas de provincias vecinas y visitantes de la zona urbana, y agiliza los engranajes económicos locales.
Esto se logra mediante la comercialización directa y sin intermediarios de los trabajos, manufacturas y alimentos elaborados por los pequeños emprendedores, reposteros y productores agrarios de la localidad de Santa Ana.