Durante su descargo, Tauro también pidió disculpas a quienes pudieron sentirse afectados por sus declaraciones y se dirigió especialmente a las víctimas de abuso.
"No pienso eso, obviamente. Quiero pedir disculpas a todas las mujeres y hombres que lo sufrieron. Admito mi error y preferí hacerlo en cámara porque también se transmite con los gestos, con la mirada", sostuvo con la voz quebrada.
La periodista remarcó que lleva más de cuatro décadas de trayectoria en los medios y apeló a ese recorrido para pedir que su equivocación fuera interpretada como un error involuntario y no como una expresión de sus convicciones personales.
La controversia reavivó, además, el debate sobre el impacto que tienen las declaraciones de figuras públicas en tiempos de redes sociales, donde un recorte de pocos segundos puede adquirir una enorme difusión y desencadenar una catarata de reacciones en muy poco tiempo.