Al comparar la situación actual con otros períodos de la economía argentina, subrayó: "No es el '94 de Menem, ni el 2006 de Kirchner, ni el 2010 de Cristina. Es una economía muy gris". En este contexto, indicó que el interrogante es si ese escenario terminará siendo "gris claro o gris oscuro".
No obstante, reconoció una ventaja política para el oficialismo: "El hecho de que no haya nadie enfrente, hoy le juega competitivamente a favor".