Afortunadamente, desde el entorno del entrenador informaron que se encuentra fuera de peligro y bajo seguimiento profesional. La situación se produjo después de la victoria de U. de Chile por 2-0 frente a O'Higgins, resultado que permitió al conjunto azul escalar hasta los primeros puestos del campeonato chileno. Una vez finalizado el encuentro, el director técnico comenzó a sentirse mal y decidió acudir a una clínica privada para ser evaluado por especialistas.
Lo que inicialmente parecía un control preventivo derivó en una serie de estudios más exhaustivos que terminaron determinando la necesidad de una intervención. La noticia generó preocupación tanto en Chile como en Argentina debido a la trayectoria del entrenador y a la importancia de su función dentro del club. Con apenas unos meses al frente del equipo, el entrenador había logrado consolidar una idea futbolística que comenzaba a dar resultados positivos en el torneo local.