La publicación del índice de inflación de mayo activará una nueva actualización de las bandas cambiarias que utiliza el Gobierno nacional dentro de su esquema de flotación administrada del dólar.
Con una inflación mensual del 2,1%, el ajuste de los límites superior e inferior del corredor cambiario será equivalente a ese porcentaje, tal como establece el mecanismo implementado por el Ministerio de Economía y el Banco Central. De esta manera, el techo de la banda continuará incrementándose y podría superar los $1.840 hacia fines de julio.
Actualmente, el sistema prevé una zona de flotación dentro de la cual el tipo de cambio puede moverse libremente sin intervención oficial. Solamente si la cotización perfora el piso o supera el techo establecido, el Banco Central queda habilitado para intervenir mediante compras o ventas de divisas.
El esquema contempla actualizaciones periódicas vinculadas a la evolución de los precios. Por ese motivo, la inflación de mayo se convierte en una variable clave para recalcular los límites cambiarios de las próximas semanas.
Según las estimaciones publicadas tras conocerse el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el techo de la banda pasará a ubicarse cerca de los $1.848 hacia finales de julio, mientras que el piso también registrará una corrección ascendente.
El objetivo oficial es que el tipo de cambio mantenga una evolución compatible con el proceso de desaceleración inflacionaria y con la estrategia de acumulación de reservas que impulsa el Gobierno.
La actualización de las bandas es seguida de cerca por operadores financieros, exportadores e importadores, ya que define el margen de movimiento permitido para la cotización oficial.
En las últimas semanas, el dólar se mantuvo dentro de la zona de flotación sin necesidad de intervenciones relevantes por parte del Banco Central, mientras que la desaceleración de la inflación fortaleció las expectativas de estabilidad cambiaria en el corto plazo.
No obstante, los analistas continúan observando la evolución de variables como la demanda de divisas, el ingreso de dólares por exportaciones y el nivel de reservas internacionales, factores que serán determinantes para el comportamiento del mercado durante el segundo semestre.
La actualización de julio marcará así un nuevo paso dentro del esquema cambiario diseñado por el Gobierno, con bandas que continúan desplazándose al ritmo de la inflación y que tendrán como referencia un techo cercano a los $1.850 por dólar.
7.png)
7.png)

10.png)
11.png)