Según fuentes oficiales, hasta el momento de emitirse el último parte, ni la madre de la niña, ni ningún otro familiar directo se presentaron para formalizar la denuncia del hecho.
Ante esta situación de vulnerabilidad, y dada la extrema gravedad institucional del acoso a una menor de edad en la vía pública, la Policía de Corrientes resolvió iniciar las actuaciones judiciales estrictamente de oficio.
La continuidad de las diligencias de rigor y el procesamiento de los elementos probatorios quedaron bajo la órbita de la División de Delitos Sexuales de la Policía de Corrientes.
Los investigadores se encuentran abocados al esclarecimiento de lo sucedido, a la espera de poder contactar formalmente a los progenitores de la damnificada para brindarles la asistencia especializada y proceder, finalmente, a la toma de la declaración testimonial que resulte clave para el posterior procesamiento judicial del depravado.