Autoridades judiciales advierten que el abigeato se ha transformado en un delito industrializado, con ramificaciones que superan el esquema tradicional de robo. La localidad de La Cruz se convirtió en epicentro de la llamada “Mega Causa”, que recientemente alcanzó un hito con la captura del último cabecilla de la banda.
La investigación no estuvo exenta de obstáculos: tras un impasse, se autorizó un nuevo allanamiento que permitió hallar 22 terneros sin propiedad acreditada, reflejando la magnitud del problema.
La presión sobre los fiscales ha sido constante. En Paso de los Libres se llegó a pedir el traslado de funcionarios judiciales, mientras sectores sociales denuncian supuesta “inacción”. El Ministerio Público Fiscal, en respuesta, ordenó dinamizar todas las causas vinculadas al sector.
En distintos puntos de la provincia se registraron resultados visibles:
En San Roque, se detuvo a un remisero vinculado a la logística del robo.
En Paraje Los Vences, fueron procesados tres civiles y un policía por complicidad.
En Santa Rosa, allanamientos derivaron en múltiples detenidos.
En el campo San Lorenzo, operativos fueron calificados como claves para la instrucción.
Las condenas también empiezan a marcar precedentes: se dictaron penas de cuatro años de prisión para un padre e hijo, y para otros dos hombres por abigeato agravado. En otro caso resonante, un productor fue condenado por fraude ganadero que implicó la desaparición de casi 2.000 cabezas de hacienda.
La acumulación de animales recuperados generó reclamos por el remate urgente de la hacienda secuestrada, para evitar su deterioro. Mientras tanto, la Justicia intenta mantener el tema en agenda, procesando hallazgos y buscando prófugos vinculados a robos de gran escala.
El fiscal José Casaré definió al abigeato como un “flagelo” que requiere combate frontal, articulando acciones conjuntas entre fuerzas de seguridad y poder judicial. Aunque persisten críticas sobre la falta de resultados plenos, la magnitud de los procesos en marcha sugiere un cambio de paradigma en la persecución penal del campo correntino. El avance de la “Mega Causa” por abigeato en Corrientes refleja la complejidad de un delito que combina organización criminal, complicidad interna y presión social. Con condenas que empiezan a marcar precedentes y operativos que desarticulan bandas, la Justicia busca recuperar credibilidad y eficacia frente a un flagelo que golpea de lleno al corazón productivo de la provincia.

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