Desde el punto de vista médico, la ausencia de cables tradicionales permite evitar complicaciones asociadas a la fractura de electrodos, además de reducir considerablemente el riesgo de infecciones relacionadas con el bolsillo subcutáneo.
La incorporación de este tipo de tecnología representa un avance importante en el tratamiento de pacientes con patologías cardíacas complejas y condiciones clínicas delicadas, especialmente en aquellos casos donde los métodos convencionales presentan limitaciones o mayores riesgos.
Especialistas remarcaron que la evolución de los dispositivos leadless apunta al desarrollo de sistemas cada vez más seguros, fisiológicos y eficaces, con impacto directo en la calidad de vida de las personas que requieren asistencia cardíaca permanente.