Además, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay confiaron que se trabaja fuertemente para que la visita se concrete en noviembre. En esa misma línea, el intendente de la localidad uruguaya de Florida, Carlos Enciso, precisó que el cronograma del líder religioso para la primera mitad de noviembre contempla paradas consecutivas en Argentina, Uruguay y Perú.
Pese al optimismo generalizado, el arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla, pidió cautela y señaló que “creo que no habrá anuncio oficial hasta mediados de junio”, un período en el que se espera que el Vaticano formalice la agenda de viaje ante las conferencias episcopales de cada país.
El canal formal para concretar el arribo del Papa León XIV comenzó a tejerse en febrero pasado, momento en el cual el canciller Quirno mantuvo una audiencia privada en Roma para entregarle en mano al Sumo Pontífice una invitación firmada por el presidente Javier Milei. El propio León XIV ya había expresado su deseo de recorrer Sudamérica a finales del 2025: “Me encantaría viajar. El problema es la agenda con todos los compromisos, pero sí, a Fátima, a Guadalupe también, México, Uruguay, Argentina también pendiente, ir a Perú, por supuesto”.
De confirmarse el itinerario, la presencia de León XIV tendrá un fuerte impacto simbólico, ya que romperá una racha de casi cuatro décadas sin visitas papales al país y marcará un fuerte contraste con la gestión de su antecesor el Papa Francisco, quien nunca regresó a Argentina durante sus doce años al frente de la Iglesia Católica.
Mientras se resuelven los detalles para Sudamérica, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, recordó que la dirigencia de River ya puso a disposición el Estadio Monumental para albergar las celebraciones masivas que requerirá el acontecimiento histórico.