Boca Unidos volverá a presentarse este lunes 25 de mayo por el Torneo Federal A, cuando visite a Sarmiento de La Banda en el arranque de la rueda de revanchas, en un contexto cargado de incertidumbre y tensión interna.
Más allá de lo futbolístico, en las últimas horas crecieron las versiones sobre un fuerte desgaste en la relación entre parte del plantel y el cuerpo técnico encabezado por Lucas Batistuta. Desde el entorno del club hablan de una convivencia complicada y de un vínculo “sin retorno” entre algunos futbolistas y la conducción deportiva.
A esto se suma un reclamo económico que involucra al grupo inversor que administra el fútbol profesional de la institución. Según trascendió, existiría una deuda importante con los jugadores y algunos integrantes del plantel ya habrían advertido sobre posibles medidas de fuerza si no se regulariza parte de lo adeudado. “Esperamos que depositen un porcentaje de la deuda para poder entrenar”, señaló un futbolista en declaraciones citadas por medios locales.
El presente deportivo tampoco ayuda a calmar el clima. Boca Unidos atraviesa una campaña irregular en el Federal A y el partido del lunes aparece como determinante para descomprimir el ambiente antes del próximo compromiso en Corrientes. Cerca del club advierten que una derrota podría profundizar el malestar entre hinchas y dirigencia.
El ciclo de Batistuta comenzó este año en medio de una profunda reestructuración impulsada por un grupo empresario que desembarcó en el club con el objetivo de devolverlo a la Primera Nacional. El proyecto incluyó cambios en la estructura deportiva y la llegada de refuerzos de experiencia para afrontar la temporada 2026.


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