En 2011, el Gobierno de la Ciudad aprobó la construcción de un edificio de oficinas de 18 pisos que finalmente fue revocado. En 2014, por impulso de Basta de Demoler, el conjunto Santa Catalina ingresó en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro de la UNESCO.
La ONG sostiene que el proyecto transgrede las normas del Área de Protección Histórica y busca la expropiación del terreno para transformarlo en una plaza pública. Actualmente, hay un proyecto de ley en la Legislatura porteña que busca declararlo de utilidad pública. Desde Basta de Demoler advirtieron que apelarán la decisión ante el Tribunal Superior de Justicia.