La disputa por los recursos de la Capital Federal arrastra un extenso recorrido político y judicial que comenzó en el año 2020:
El recorte original (2020): En plena pandemia, el expresidente Alberto Fernández redujo por decreto la coparticipación de la Ciudad del 3,5% al 2,32%. Poco después, el Congreso sancionó la Ley 27.606, que podó aún más el coeficiente, fijándolo en un 1,40% básico acompañado por un monto variable destinado a la Seguridad.
El fallo de la Corte (2022): A finales de 2022, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) dictó una medida cautelar que ordenaba restituirle a la Ciudad un 1,55% adicional, elevando el coeficiente total al 2,95%. Pese al mandato judicial, la gestión kirchnerista nunca acató la orden.
La tregua de 2024: Con el cambio de signo político, en septiembre de 2024 el Ministerio de Economía nacional y la gestión de Jorge Macri acordaron operativizar el fallo de la Corte.
Aunque el dictamen supremo exigía goteos diarios automáticos a través del Banco Nación, la Ciudad aceptó —a pedido de la Casa Rosada— recibir los fondos de forma semanal directamente desde el Tesoro nacional, esquema que sufrió los baches que acaban de subsanarse.
El reclamo por los u$s6.000 millones sigue abierto
A pesar de la firma de este convenio y de la normalización del flujo de caja actual, desde la sede gubernamental de la calle Uspallata aclararon que la batalla de fondo no está terminada.
La Ciudad de Buenos Aires mantiene firme su reclamo ante la Justicia para que la Nación devuelva el retroactivo de los 6.000 millones de dólares que el distrito dejó de percibir desde la quita original de 2020, medida a la que volvieron a calificar como "intempestiva e inconstitucional".