El gobierno estadounidense mantiene contactos indirectos con funcionarios iraníes en busca de un nuevo entendimiento nuclear, mientras crece la preocupación internacional por el avance del conflicto regional y la posibilidad de una escalada militar.
En las últimas semanas, distintos gobiernos y organismos internacionales manifestaron preocupación por el aumento de las amenazas y la falta de avances concretos en las conversaciones diplomáticas. Mientras tanto, Washington mantiene su estrategia de presión sobre Teherán, aunque asegura que todavía apuesta por una salida negociada para evitar una nueva crisis en Medio Oriente.