En el segundo tiempo comenzó con un conjunto de Lucas Batistuta tomando el protagonismo, pero careciendo de claridad cada vez que llega al área rival. Con la pelota al piso y una buena circulación, Boca Unidos intentó romper la barrera formoseña, pero se repitió en centros o arrestos individuales que eran poco productivos.
Lautaro Mendoza se mostraba como el hombre más peligroso: de él partieron dos chances claras. El primero, al ensayar un remate débil antes de la media hora del complemento y, luego, a los 42, cuando un cabezazo, tras un centro de Antonio Medina, obligó al arquero de Sol.
En el epílogo, el Tony Medina tuvo en sus pies lo que Boca Unidos mereció, el empate. Un tiro libre desde la puerta del área del eterno terminó pegando en el palo derecho.
El pitazo decretó la derrota, inmerecida y sujeta a las propias limitaciones del elenco aurirrojo, para un Boca Unidos que quedó relegado y ahora deberá buscar recuperación en las próximas dos fechas, primero visitando a Juventud Antoniana en Salta y luego, a Sarmiento de La Banda, en Santiago del Estero.