Según el REM, el IPC se ubicaría en 2,3% en mayo, 2% en junio y julio, para luego perforar lentamente ese umbral recién hacia agosto (1,8%), el mismo mes en que tanto Javier Milei como su ministro de Economía Luis Caputo, habían marcado como el momento en que se registraría "inflación cero". Aun así, las proyecciones muestran que el proceso de desinflación perdió velocidad respecto de lo que esperaba el mercado meses atrás y que las consultoras siguen viendo resistencias para converger rápidamente a niveles internacionales.
En el caso de la inflación núcleo -que excluye regulados y estacionales y suele ser seguida de cerca por el mercado para medir la dinámica más persistente de los precios- las previsiones también reflejan cierta rigidez. El REM ubicó el indicador en 2,6% para abril, 2,2% para mayo y 2% para junio y julio, mostrando una desaceleración más lenta que la esperada previamente.