La Confederación General del Trabajo (CGT) realizará este miércoles una movilización a Plaza de Mayo en la previa del Día del Trabajador, en un contexto marcado por fuertes tensiones internas y el malestar por la situación económica.
La convocatoria está prevista para las 15 y reunirá a distintos gremios y organizaciones sindicales que buscan visibilizar reclamos vinculados a la pérdida del poder adquisitivo, el deterioro del empleo y la caída del consumo.
El acto se da en medio de cuestionamientos hacia la conducción de la central obrera por una supuesta falta de reacción frente a las políticas económicas del Gobierno, lo que generó presiones internas para endurecer la postura sindical.
Si bien no se convocó a un paro general en esta oportunidad, distintos sectores no descartan avanzar con una medida de fuerza en las próximas semanas, en caso de no haber cambios en el rumbo económico.
La movilización también contará con la participación de movimientos sociales y sectores del peronismo, mientras que otras organizaciones optaron por no sumarse y realizar actividades propias.
En paralelo, el Gobierno nacional desplegará un operativo de seguridad en el centro porteño para evitar incidentes durante la jornada, que podría generar complicaciones en el tránsito y en algunos servicios.
De esta manera, la CGT vuelve a la calle en un escenario de creciente conflictividad social y con el desafío de sostener la unidad interna frente a las demandas de sus bases.
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