Boca Juniors sufrió una derrota por 1-0 frente a Cruzeiro en Belo Horizonte, en un partido intenso por la Copa Libertadores que terminó con tensión dentro del campo de juego.
El único gol del encuentro lo marcó Néiser Villarreal para el conjunto brasileño, en un duelo condicionado por la expulsión de Adam Bareiro en el primer tiempo, que dejó al equipo argentino con diez jugadores durante gran parte del partido.
El desarrollo fue disputado y con momentos de alta fricción, situación que se extendió tras el pitazo final, cuando se registraron incidentes entre futbolistas de ambos equipos.
Con este resultado, se cortó una racha de 14 partidos sin derrotas para Boca, que no perdía desde febrero. A pesar de la caída, tanto el equipo argentino como el brasileño se mantienen en la cima de su grupo en el certamen continental.
El encuentro fue dirigido por el árbitro uruguayo Esteban Ostojich.