La hija del “Diez” también repasó el episodio que derivó en la internación en la Clínica Olivos, donde Maradona fue operado por un hematoma subdural. “Yo lo acompañé en la ambulancia, él entró en silla de ruedas y no lo vi más. Lo operaron esa tarde. Me habían dicho que me quedara tranquila, que Luque no lo iba a operar. Sé que él estuvo ahí, pero no lo tocó”, declaró.
Si bien indicó que la intervención fue exitosa, remarcó que luego comenzaron las decisiones clave sobre su recuperación de Diego. En ese contexto, explicó que mantuvieron una reunión entre Jana, Dalma y Diego con la prepaga, a la que también asistieron Luque y Cosachov.
Allí se barajaron tres opciones: una internación involuntaria, una internación en clínica con consentimiento o una internación domiciliaria. Según su testimonio, fue Luque quien recomendó esta última alternativa.
“No me podía imaginar que había un trasfondo o que estaba tramando otra cosa. Creímos realmente que la opción de Luque y Cosahov era la correcta y la mejor para él. Confiamos, nos manipularon y aceptamos”, expresó entre lágrimas.
En ese sentido, se refirió al rol que tenía Leopoldo Luque durante la internación y criticó las declaraciones posteriores del médico: “Me da mucha bronca escucharlo… Porque dijo en la tele que no era su médico y acá en el audio quedó claro que se hacía responsable”.
“Yo no tenía que conseguir el médico clínico, pero quieren ponerme esa responsabilidad. De ningún punto de vista me voy a hacer cargo, yo confié lamentablemente en estos tres seres que lo que hicieron fue manipularnos y dejaron a mi hijo sin abuelo”, declaró y enfatizó: “Queríamos que viviera de la mejor manera posible, pero nos manipularon”, sostuvo.
"No había monitor, ni desfibrilador, ni ambulancia"
Por otro lado, Gianinna criticó las condiciones de la casa en Tigre donde se llevó adelante la internación domiciliaria y aseguró que no contaba con los elementos médicos prometidos ni con la infraestructura adecuada. Además, cuestionó la disposición de la casa, que no tenía una habitación adecuada en planta baja ni facilidades para su movilidad.
“Nos habían prometido que mi papá iba a tener la aparatología necesaria para estar controlado. Sí estaban los enfermeros y los primeros días el acompañante terapéutico. Nosotros creíamos que iba a estar monitoreado, que le iban a tomar el pulso, dormir con el cosito del dedo. Lo único que vi en la casa era el saturador. No vi monitor, ni desfibrilador, ni la ambulancia en la puerta que nos prometieron que iba a estar. Luque y Cosachov me dijeron que iba a haber una ambulancia de alta complejidad cerquita. Nunca la vi”, declaró Gianinna Maradona.
A lo largo de su declaración, Gianinna insistió en que el deterioro de su padre era evidente y progresivo, y que incluso en conversaciones telefónicas lo notaba confundido y angustiado. También denunció situaciones en las que, según su visión, el entorno habría influido negativamente en su estado, suministrándole más medicación o alcohol cuando ella intentaba visitarlo.
“Cada vez que hablaba con mi papá y decía que iba a su casa, su entorno se enteraba, le ponían más pastillas o le daban alcohol para generar una situación fea y que me quiera ir”, dijo.
“Había veces que le decía para cenar, llegaba y se había olvidado. Ya estaba empastillado y desconectado de la situación”, contó sobre otros episodios.