Un paro nacional convocado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) encendió la alerta en el sistema aerocomercial argentino, ante la posibilidad de que se registren demoras y cancelaciones de vuelos en distintos puntos del país.
La medida de fuerza, que cuenta con adhesión de trabajadores vinculados a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), impacta en áreas clave para la operatoria aeroportuaria, lo que podría alterar el normal funcionamiento de los servicios aéreos.
Si bien no participan los controladores aéreos, el paro afecta tareas esenciales como inspecciones, coordinación operativa y servicios en tierra, fundamentales para garantizar la salida y llegada de vuelos.
Desde el sector advierten que esta situación puede derivar en demoras generalizadas, reprogramaciones e incluso cancelaciones, especialmente en vuelos de cabotaje y en aeropuertos con mayor flujo de pasajeros.
El conflicto se originó tras el fracaso de las negociaciones paritarias entre el gremio y el Gobierno nacional. ATE reclama la reapertura de las discusiones salariales y una recomposición urgente ante la pérdida del poder adquisitivo.
Además del paro, están previstas movilizaciones y concentraciones en distintos puntos del país, con foco en el Aeroparque Jorge Newbery, lo que podría intensificar el impacto en uno de los principales nodos del transporte aéreo argentino.
En este contexto, se recomienda a los pasajeros consultar con sus aerolíneas el estado de sus vuelos y prever posibles modificaciones en los horarios.

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