Otro factor determinante fue el contexto institucional. Según trascendió, el peso de Messi dentro del proyecto va más allá de lo futbolístico, ya que se proyecta como futuro copropietario del club. Esa influencia condiciona cualquier decisión importante y reduce el margen de maniobra de los entrenadores, especialmente en situaciones de conflicto.
Finalmente, la salida de Mascherano se concretó en medio de este escenario complejo. En su lugar, asumió de manera interina Guillermo Hoyos, mientras la dirigencia busca un perfil capaz de manejar un plantel de alto perfil sin repetir los cortocircuitos que marcaron el cierre de este ciclo. Así, el paso del “Jefecito” por Inter Miami llegó a su fin en un contexto de tensión acumulada, donde los resultados, las relaciones internas y el peso de las figuras terminaron siendo determinantes.