El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país está “muy cerca” de completar los objetivos militares en Irán y advirtió que podría intensificar los ataques si no se alcanza un acuerdo en el corto plazo.
En un discurso de 18 minutos, el mandatario sostuvo que las operaciones avanzan según lo previsto y lanzó una dura advertencia al régimen iraní: si en “dos o tres semanas” no hay avances diplomáticos, Estados Unidos atacará objetivos estratégicos con “extrema dureza”.
Las declaraciones se dan en el marco del conflicto que mantiene Washington junto a Israel contra Irán, en una escalada que ya lleva más de un mes y que tiene impacto global tanto político como económico.
Trump dejó abierta la puerta a una negociación, aunque bajo presión militar. “Si no hay acuerdo, golpearemos con gran contundencia”, afirmó, al tiempo que mencionó posibles ataques contra infraestructura clave, como centrales eléctricas.
El mandatario también aseguró que su país debilitó significativamente a Irán en términos militares y económicos, y remarcó que uno de los principales objetivos —impedir que el régimen desarrolle armas nucleares— ya estaría garantizado.
En paralelo, el conflicto mantiene en vilo a los mercados internacionales. Tras sus declaraciones, las bolsas registraron caídas y el precio del petróleo Brent superó los 100 dólares por barril, impulsado por la incertidumbre y el riesgo sobre el suministro global.
Uno de los puntos más sensibles es el control del estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca de un quinto del petróleo mundial. Desde Irán aseguran que la zona permanece bajo su control, mientras que Estados Unidos presiona para su reapertura.
Desde Teherán, en tanto, negaron haber solicitado un alto el fuego, como había sugerido Trump, y calificaron esas declaraciones como “falsas”. Además, reiteraron su postura de que las acciones militares responden a una estrategia de defensa frente a presiones externas.
El escenario continúa abierto, con una combinación de amenazas, negociaciones y tensiones geopolíticas que mantienen en alerta a la comunidad internacional.