El piloto argentino Franco Colapinto protagonizará un evento histórico en la Ciudad de Buenos Aires al realizar una exhibición con un auto de Fórmula 1 el próximo 26 de abril. La actividad, que se desarrollará en la zona de Palermo, promete convocar a una multitud y se posiciona como una pieza clave en el objetivo de recuperar el Gran Premio de Argentina.
El road show tendrá lugar sobre un circuito urbano especialmente diseñado en la Avenida del Libertador, a la altura del Monumento a los Españoles, donde se montará un trazado de aproximadamente dos kilómetros. Allí, Colapinto girará con un monoplaza Alpine, en lo que será una jornada que combinará exhibición y espectáculo.
El vehículo elegido será un Lotus E20, un modelo con motor V8 aspirado que promete un atractivo especial para los fanáticos por su potencia y sonido característico, previo a la era híbrida de la categoría.
El evento cuenta con el impulso del Gobierno de la Ciudad y el acompañamiento de empresas privadas, que también participarán con espacios en una fan zone para el público. Además, será transmitido en vivo, lo que amplifica su impacto a nivel nacional e internacional.
Más allá del espectáculo, la exhibición tiene un trasfondo estratégico: las imágenes de Colapinto girando ante miles de personas serán utilizadas como carta de presentación en las negociaciones con Liberty Media, en busca de que Buenos Aires vuelva a integrar el calendario de la máxima categoría del automovilismo.
En ese sentido, el plan incluye la renovación integral del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, que ya está en marcha y apunta a cumplir con los estándares internacionales para albergar grandes competencias. El objetivo es que la ciudad pueda recibir nuevamente a la Fórmula 1 en los próximos años.
El propio Colapinto expresó su entusiasmo por correr ante el público local, en lo que será una experiencia inédita en su carrera, ya que nunca compitió oficialmente en el país en categorías de monopostos.
Con una gran expectativa y miles de fanáticos aguardando, el evento no solo será una fiesta del automovilismo, sino también un paso importante en el sueño de volver a ver a la Fórmula 1 en suelo argentino.