Para entender la magnitud de este ingreso, es necesario retroceder hasta el año 2001, cuando una joven Tamara de 27 años cruzó por primera vez el umbral de la casa en la edición fundacional del programa en el país. En aquel entonces, su personalidad directa y su capacidad de juego la posicionaron rápidamente como una de las favoritas, logrando una permanencia récord de 112 días en competencia.
Paganini no solo fue una protagonista absoluta de aquel ciclo, sino que logró llegar a la gran final, donde se disputó el premio mayor contra Marcelo Corazza. En aquella definición histórica, Tamara obtuvo el segundo lugar, quedando grabada en la memoria colectiva como la gran estratega de la primera camada de "hermanitos". Ahora, con más experiencia y el peso de su historia a cuestas, regresa al lugar donde todo comenzó para demostrar que su vigencia en el formato sigue intacta.