Una familia tipo en Corrientes necesitó en febrero $1.131.293 para cubrir la Canasta Básica Total y no caer bajo la línea de pobreza, de acuerdo con el último informe del Índice Barrial de Precios. El dato refleja el fuerte impacto de la inflación en los hogares y la presión sostenida sobre los ingresos.
El relevamiento, realizado en más de 300 comercios de cercanía en Capital, Goya, Curuzú Cuatiá y Empedrado, también indicó que para cubrir solo la Canasta Básica Alimentaria —es decir, lo mínimo indispensable para no ser indigente— se requirieron $502.796.
Durante febrero, el principal impulso inflacionario provino del rubro carnicería, que registró un aumento promedio del 10,84%. Algunos cortes mostraron subas aún más pronunciadas, como la carnaza (23,81%), la nalga (16,67%) y el pollo (14,74%), impactando de lleno en el consumo cotidiano.
En contraste, los rubros de verdulería y almacén evidenciaron leves bajas generales. Sin embargo, productos puntuales como la manzana (11,67%) y el azúcar (13,64%) mantuvieron subas significativas, lo que impidió un alivio real en el gasto familiar.
En la comparación mensual, la canasta total pasó de $1.094.097 en enero a $1.131.293 en febrero, lo que implica que una familia necesitó $37.195 adicionales en solo 30 días para sostener el mismo nivel de vida. Aunque la variación general fue del 3,4% en ambos meses, el origen de los aumentos cambió: en enero estuvo liderado por la verdulería, mientras que en febrero fue la carne la que traccionó los precios.
Al comparar con los datos nacionales del INDEC, se observa que el costo de la Canasta Básica Total a nivel país alcanzó los $1.397.671. Esto marca una diferencia de más de $266.000 por encima del relevamiento barrial en Corrientes, aunque en ambos casos la tendencia sigue siendo ascendente.
El informe deja en evidencia la dificultad creciente para sostener el poder adquisitivo y el desafío que enfrentan las familias para cubrir sus necesidades básicas en un contexto económico complejo.