“Los días fueron muy duros, de mucha soledad y tristeza, pero también de mucha reflexión y aprendizaje. Pedí perdón y hoy vuelvo a hacerlo. Me arrepiento de mi reacción. Cometí un grave error, me equivoqué sea cual sea el contexto en el que pasó, entiendo que pudo haber lastimado a muchas personas que se sintieron ofendidas”, escribió la abogada argentina.
“A pesar del calvario que viví, sé que tanta repercusión hizo que se hable del racismo tanto en mi país como en otros lugares del mundo”, añadió. “Me comprometo a que esto no quede solo aquí. Voy a utilizar mis redes para contarles un poco lo que aprendí y viví en este duro proceso”, expresó.
“Agradezco profundamente a mis compatriotas que me han apoyado y me han dado fuerzas en estos momentos difíciles. Sus mensajes de apoyo, oraciones y palabras han sido un gran consuelo. Espero volver pronto a casa, Argentina, y a mi amada provincia, Santiago del Estero”, finalizó Agostina Páez.
La palabra de Agostina Páez, la joven acusada por racismo en Brasil
La abogada de 29 años habló con los medios tras el fallo que le permitiría regresar al país: “Me siento aliviada, pero hasta que no esté en la Argentina no voy a estar en paz”.
También afirmó que durante el proceso judicial pidió disculpas a las personas afectadas. “Fue la peor experiencia de mi vida”, sostuvo, y agregó que aún resta que el juez decida cuándo le retirarán la tobillera electrónica.
Por último, remarcó su deseo de regresar a Santiago del Estero para reencontrarse con su familia: “Lo único que me importa es estar con mi gente”.