Boca dejó atrás sus dudas y logró un triunfo clave al imponerse sobre Instituto de Córdoba en La Bombonera, en un partido que cambió en cuestión de minutos durante el segundo tiempo.
Luego de una primera mitad con dominio de pelota pero pocas ideas, el equipo dirigido por Claudio Úbeda encontró la diferencia con una ráfaga de intensidad. El juvenil Tomás Aranda abrió el marcador con su primer gol en Primera, mientras que Adam Bareiro amplió la ventaja y rompió su sequía goleadora.
En el arranque, Boca había mostrado imprecisiones y falta de profundidad, pese a tener la posesión del balón. La ausencia de Santiago Ascacibar se sintió en el mediocampo, y ni siquiera la experiencia de Leandro Paredes logró darle claridad al juego en ese tramo.
Por su parte, Instituto se plantó con orden y generó peligro de contra, aunque se encontró con buenas respuestas de Agustín Marchesín, clave para sostener el arco en cero.
El quiebre llegó en el complemento, cuando Boca salió decidido y transformó su empuje en goles. Con mayor agresividad y determinación, el equipo logró destrabar un partido que se presentaba complejo y terminó manejando el resultado con mayor tranquilidad.
El triunfo le permitió al Xeneize cortar una racha de cuatro empates consecutivos en casa y recuperar confianza en la previa del gran objetivo del semestre: la Copa Libertadores.
Ahora, tras la fecha FIFA, Boca afrontará una exigente agenda que incluirá su debut en el certamen continental, donde buscará confirmar esta mejora y dar un salto en su rendimiento.