La actriz Andrea del Boca debió abandonar la casa de Gran Hermano: Generación Dorada en medio de una fuerte carga emocional, luego de que un control de salud encendiera las alarmas y derivara en la necesidad de realizar estudios médicos fuera del programa.
Todo comenzó cuando la participante utilizó un tensiómetro y los valores registrados no fueron los esperados. A partir de allí, la producción activó el protocolo sanitario y se resolvió su salida temporal para una evaluación más exhaustiva.
Antes de dejar la casa, Del Boca explicó la situación a sus compañeros y transmitió tranquilidad, asegurando que su intención es regresar al juego en caso de recibir el alta médica. Sin embargo, el momento estuvo marcado por la emoción: entre lágrimas, se despidió uno a uno y agradeció la experiencia vivida. “Gracias por este viaje mágico, divertido y apasionante”, expresó.
La salida se concretó bajo estrictas medidas del reality, incluyendo su traslado en ambulancia, respetando el aislamiento del programa.
El episodio generó impacto dentro de la casa y también fuera de ella, donde surgieron especulaciones sobre los motivos de su salida. La panelista Yanina Latorre deslizó dudas sobre el contexto, mientras que su abogado, Juan Pablo Floribello, confirmó que la actriz padece hipertensión y que sufrió un pico de presión agravado por el estrés.
Según explicó, Del Boca fue sometida a estudios cardiológicos y otros controles, y su continuidad en el reality dependerá exclusivamente de la evolución médica y la decisión de los especialistas.
Por ahora, la puerta queda abierta a un posible regreso, mientras crece la expectativa entre sus compañeros y el público por conocer cómo seguirá su participación en el programa.
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