Tras el relanzamiento del PRO encabezado por Mauricio Macri, el Gobierno de Javier Milei bajó el tono a un posible acercamiento y dejó en claro que, por ahora, no avanzará en una alianza política formal.
Desde la Casa Rosada señalaron que la prioridad seguirá siendo garantizar acuerdos parlamentarios, mientras que la construcción política se dará de manera territorial y “sin intermediarios”. En ese esquema, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tendrá un rol clave en el vínculo con dirigentes del PRO en distintas provincias.
En el oficialismo interpretan que el movimiento de Macri responde a una estrategia electoral, con foco en la Ciudad de Buenos Aires. Allí, La Libertad Avanza planea competir con sello propio y posicionar como candidato al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Sin embargo, esa posibilidad convive con tensiones internas, en medio de cuestionamientos e investigaciones que involucran al funcionario. En ese contexto, también aparece como alternativa la figura de Patricia Bullrich, evaluada tanto para una eventual candidatura en la Ciudad como para integrar una fórmula presidencial en el futuro.
Desde el Ejecutivo aclaran que las definiciones electorales aún no están cerradas y dependerán de la evolución del escenario político. Mientras tanto, buscan consolidar su estructura y ampliar acuerdos con sectores del PRO alejados de la conducción de Macri.
A pesar de la distancia, en el oficialismo evitan confrontar directamente con el exmandatario y no descartan coincidencias en el plano legislativo, en una estrategia que combina pragmatismo político con competencia electoral.