El gobierno de Javier Milei desmintió de manera categórica que exista un pedido de Estados Unidos para que la Argentina envíe unidades navales al estrecho de Ormuz y aclaró que no cuenta con capacidad operativa para una misión de ese tipo.
Desde el Ministerio de Defensa aseguraron que “no hubo ningún contacto” en ese sentido y remarcaron que la flota nacional no está en condiciones de afrontar un despliegue de esas características, tanto por limitaciones logísticas como técnicas. En ese marco, señalaron que el país dispone de un número reducido de buques de combate y sin capacidad para sostener operaciones prolongadas a gran distancia.
Las versiones surgieron a partir de declaraciones del dirigente cercano a Donald Trump, Marc Zell, quien sostuvo en redes sociales que la Argentina enviaría unidades navales para colaborar con la protección del tránsito marítimo internacional en la zona. Sin embargo, desde el oficialismo le restaron validez al planteo al no tratarse de un funcionario con rol formal en el gobierno estadounidense.
En paralelo, la administración nacional confirmó que avanzará con el envío al Congreso del acuerdo de defensa firmado con Estados Unidos, con el objetivo de darle respaldo legal a la participación argentina en una alianza de seguridad internacional.
El convenio fue suscripto en el marco de una conferencia realizada en el Comando Sur estadounidense, donde el ministro de Defensa, Carlos Presti, rubricó una declaración conjunta junto a representantes de otros países del continente.
Uno de los puntos que genera debate interno es el que contempla la posibilidad de cooperación operativa entre fuerzas armadas aliadas. En ese sentido, desde el Gobierno remarcan que cualquier despliegue o acción conjunta deberá contar con la aprobación del Congreso argentino.
A pesar del alineamiento diplomático con Washington, en la Casa Rosada insisten en que el acuerdo no implica participación en conflictos como el de Medio Oriente, ni compromisos automáticos de intervención militar.
Así, mientras busca fortalecer la relación estratégica con Estados Unidos, el Ejecutivo intenta despejar dudas sobre el alcance real del entendimiento y evitar tensiones en el plano interno.



_(30)_2.png)
