La situación en Medio Oriente se agrava luego de un ataque con drones y cohetes contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad, considerado uno de los más intensos desde el inicio de la actual escalada.
Según fuentes de seguridad iraquíes, al menos cinco drones fueron utilizados en la ofensiva contra la sede diplomática, que logró repeler el ataque. En respuesta, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que continúa ejecutando operaciones para localizar y destruir plataformas de lanzamiento de proyectiles que podrían ser utilizadas contra objetivos estadounidenses en la región.
En paralelo, Israel lanzó una “ola masiva” de bombardeos sobre infraestructura vinculada al régimen iraní en Teherán, además de atacar posiciones de Hezbollah en Beirut.
El conflicto también sumó declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien anticipó que en los próximos días dará a conocer qué países colaborarán en la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, cuestionó la falta de apoyo de aliados como la OTAN y el Reino Unido, que tomaron distancia del conflicto.
Desde Europa, la Unión Europea aclaró que no tiene intención de ampliar su participación militar en la zona.
Mientras tanto, Trump sostuvo que el conflicto podría resolverse en el corto plazo, aunque sin precisar fechas. La escalada bélica mantiene en alerta a la comunidad internacional por el riesgo de una expansión del conflicto en toda la región.


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