El conflicto entre Israel e Irán continúa escalando luego de que el ejército israelí anunciara una nueva ofensiva militar contra distintos objetivos del régimen iraní, en respuesta a recientes ataques con misiles balísticos lanzados desde territorio iraní.
Según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel, durante la madrugada se inició una serie de bombardeos de gran envergadura contra infraestructuras que las autoridades israelíes identifican como instalaciones estratégicas vinculadas al aparato militar iraní.
La ofensiva se produjo después de que Teherán lanzara varios ataques con misiles contra bases militares israelíes y contra la sede del Shin Bet, en lo que representa el decimotercer día consecutivo de enfrentamientos entre ambos países.
En paralelo, la tensión se extendió a otros puntos de Medio Oriente. Autoridades informaron que drones atribuidos a Irán provocaron daños materiales en el Aeropuerto Internacional de Kuwait, mientras que también se reportaron incidentes en la ciudad de Dubái, donde un dron impactó contra un edificio cercano al puerto de Dubai Creek.
Además, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ordenó al ejército prepararse para una posible ampliación de las operaciones militares en Líbano ante los enfrentamientos con el grupo armado Hezbollah, aliado de Irán.
Impacto en el mercado petrolero
La escalada militar también generó un fuerte impacto en los mercados internacionales. El precio del petróleo volvió a superar los 100 dólares por barril ante el temor a interrupciones en el suministro energético en la región.
En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó durante un acto de campaña que su país “ya ganó la guerra”, aunque advirtió que la ofensiva militar podría continuar hasta asegurar los objetivos planteados.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue con preocupación la evolución del conflicto, que amenaza con ampliar su alcance en Medio Oriente y afectar tanto la seguridad regional como el mercado energético global.


_(79)_.png)

