El pedido de perdón remitió directamente a la visita de Natacha Jaitt en marzo de 2018. Aquella noche la mediática lanzó graves acusaciones contra periodistas y figuras públicas. Aunque Fantino no fue mencionado de manera explícita, las insinuaciones motivaron especulaciones y una defensa por parte del conductor en el ámbito de la Justicia.
Días después del escándalo, Nacho Viale, nieto de Mirtha y productor del ciclo, salió públicamente a pedir disculpas y asumió la responsabilidad por la invitación de Jaitt. Reconoció que la producción no había sabido contener la situación y que la conductora se había visto “avasallada” por los dichos de la invitada. Sin embargo, esas disculpas no fueron suficientes para cerrar el conflicto, cuya solución llegó casi ocho años después. Desde el primer momento, el conductor aseguró que no se iba a quedar con el dinero sino que pensaba donarlo, algo que finalmente hizo con el hospital de una ciudad ligada a su pasado.
La controversia judicial se mantuvo alejada de la exposición mediática durante la mayor parte del proceso, con escasas referencias públicas por parte de los involucrados. El cierre del litigio incluyó tanto el resarcimiento económico y el pago de los honorarios legales, como el reconocimiento público del error por parte de la conductora televisiva.