Respecto a la relación en sí, Mancini fue sincera con sus sentimientos y el vínculo que los unió en aquel entonces. “Buena onda, buen feeling, todo eso, pero no llegué a sentir ni enamorarme, o sea, buena onda, nada más. Me sentía bien con él estando juntos, pero nunca lo quise, no me enamoré de él, para nada”, aseguró. También afirmó que Repetto no llegó a enamorarse de ella. “Él después se enganchó con Flor, se enamoró de Flor. Yo agarré otro camino también, así que… cada uno fue su camino, en la mejor onda y chau”, resumió la ex vedette, dejando claro que la relación no trascendió el plano del buen trato y la complicidad del momento.
Con el paso del tiempo, ambos siguieron sus vidas por separado. Mancini relató que nunca más volvió a encontrarse con Repetto, salvo algún cruce ocasional en eventos públicos, donde el trato fue cordial y breve. “Me lo crucé con hace diez años, una cosa así, con Florencia. ‘Hola, ¿qué tal? Hola, ¿qué tal?’ No pasó nada”, contó Raquel, minimizando cualquier posibilidad de reencuentro romántico o de mantener contacto más allá de un saludo formal.
Hoy, la protagonista de esta historia mira hacia atrás y valora aquel episodio como una anécdota divertida, sin rencores ni nostalgia. “Es algo divertido que quedó como anécdota, porque la verdad que nos reíamos mucho después en casa de todo eso”, recordó. Considera que no tiene nada de malo compartir el recuerdo, al igual que cualquier otra historia graciosa de la juventud. “Fue divertido, es una anécdota divertida, qué sé yo. Por ahí te preguntan del carnaval, cuando eras chiquito, te acordás de algo y tenés una anécdota divertida y la contás. Esto es divertido”, afirmó, restando dramatismo a una experiencia que, según sus propias palabras, “no pasa todos los días”.