La política antiinflacionaria entró en una nueva fase. El Gobierno decidió no ofrecer letras ni bonos a tasa fija en la licitación de este miércoles y, en cambio, concentrará la colocación en instrumentos ajustados por CER, dólar linked y un nuevo bono denominado en dólares. La movida apunta a presionar a la baja las tasas nominales y redefinir la referencia financiera del sistema.
El cambio se produce en un contexto de tensión global. Las bolsas de Nueva York mostraron fuertes oscilaciones tras el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Aunque finalmente no elevó los aranceles generales al 15% y los mantuvo en 10%, los inversores reaccionaron con cautela. El dólar se fortaleció frente a las principales monedas y los mercados emergentes operaron con movimientos dispares.
En el plano local, el mercado financiero exhibió señales mixtas. El índice S&P Merval rebotó en pesos y en dólares, aunque con volumen moderado, mientras los bonos soberanos retrocedieron cerca de 1%, lo que impulsó el riesgo país hasta los 545 puntos básicos, lejos del objetivo de 400 unidades que busca el equipo económico.
Señal hacia la baja de tasas
La exclusión de títulos a tasa fija en la licitación no es un dato menor. Implica que el Tesoro evita convalidar los rendimientos actuales y apuesta a que el mercado acompañe una corrección descendente. En ese esquema, los instrumentos indexados por inflación (CER) y los atados al dólar pasan a ser protagonistas, junto con el nuevo bono en moneda extranjera que genera expectativa entre inversores.
Las tasas de las LECAP de corto plazo retrocedieron a un rango de entre 2,5% y 2,65% efectivo mensual. En paralelo, los dólares financieros volvieron a moverse al alza: el MEP y el contado con liquidación registraron subas moderadas, mientras el dólar mayorista avanzó y el Banco Central sumó reservas tras nuevas compras en el mercado.
Actividad económica y clima inversor
En medio de este escenario, el dato positivo provino del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que mostró un crecimiento interanual de 3,5%, impulsado principalmente por el agro y el sector bancario. Sin embargo, analistas advierten que rubros como comercio, industria y construcción continúan con desempeño débil, lo que podría afectar la percepción social sobre la recuperación.
Así, el Gobierno redefine su estrategia: menos tasas nominales altas y mayor peso de instrumentos atados a inflación o dólar. La licitación de este miércoles funcionará como termómetro para medir la confianza del mercado en esta nueva etapa, en un contexto internacional todavía atravesado por la volatilidad.













