El Superior Tribunal de Justicia de Corrientes dejó firme la condena contra el productor tomatero Ricardo Nicolás Prieto, acusado por la muerte de Santiago Nicolás Arévalo, de 4 años, y por las lesiones gravísimas provocadas a su prima, Celeste Abigail Estévez, de 7.
La resolución rechazó el recurso de casación presentado por la defensa y ratificó la Sentencia N° 128/20 dictada por el Tribunal Penal de la Segunda Circunscripción de Goya, que lo halló culpable de homicidio culposo y lesiones culposas.
Según el fallo, los magistrados consideraron probado el hecho y acreditada la autoría del imputado, señalando que la valoración de la prueba permitió alcanzar el grado de certeza necesario para una condena. La pena impuesta es de tres años de prisión de ejecución condicional, bajo determinadas reglas de conducta.
El hecho ocurrió en marzo de 2011 en una chacra ubicada en Puerto Viejo, en la localidad correntina de Lavalle. Allí, de acuerdo con lo demostrado en el juicio, se utilizó de manera indebida el órgano clorado alfaendosulfán, un agrotóxico que habría quedado presente en el barro de una zanja donde se arrojaban desechos y también en el aire por efecto de las derivas.
Los niños habrían tenido contacto con la sustancia tóxica tras caer en el barro contaminado. Como consecuencia, el pequeño sufrió un edema agudo de pulmón que le provocó la muerte, mientras que la niña resultó con lesiones de extrema gravedad.
El segundo juicio se realizó en 2020, con la declaración de numerosos testigos, entre ellos vecinos, ingenieros agrónomos, bioquímicos, médicos y funcionarios provinciales. Quince años después del hecho, la sentencia quedó firme con la decisión del máximo tribunal provincial.













